martes, 26 de junio de 2012

Mis primeros días

Bueno, de mis primeros días no recuerdo nada.
Mi madre me cuenta que nací en mitad de un caluroso verano, en un día festivo para dos pueblecitos vulgares que poca gente conoce.
Nací y despues me limpiaron y me vistieron con una mantita rosa (por ser niña) y a los dos días ya estaba en casa.
Con tan poquito tiempo, ya tenía unos ojos como lunas; redondos y abiertos constantemente observando el entorno (o intentádolo). Y qué decir sobre esa pelusa negra como el azabache que cubría mi cabeza.

Según mi madre, apenas lloraba, porque me entretenía con cualquier cosa, como verla limpiar. Y el resto del día comía, dormía y bueno, manchaba el pañal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario